La Comunicación

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martes, 29 de noviembre de 2016

Bienvenidos al mundo del Coaching

Queridos lectores de mi Blog: ¡Bienvenidos al mundo del Coaching!

A través del Coaching, que los autores definen como un proceso de  acompañamiento profesional entre dos personas (coach y coachee) o un equipo (coaching de equipos), puedes descubrir y liberar el potencial que tienes dentro de ti, transformar e iniciar cambios en tu vida, alinearte con tus valores y creencias positivas, para alcanzar tus sueños y proyectos...

Se trabaja con una metódica de preguntas poderosas, que suceden en cada sesión de coaching, estableciendo un proceso especializado de conversación y acompañamiento confidencial.  Fruto de estas exploraciones el coachee (cliente) ¡es capaz de tomar decisiones transformadoras y de comprometerse, consigo mismo, en un proceso de cambio y aprendizaje!. Las sesiones son planificadas, entre coachee y coach, y su duración, aproximadamente, es de tres a seis meses. Inclusive, puede llegar al año si el cliente desea seguir trabajando otros temas, proyectos nuevos que surgen, una situación en particular.

Tres premisas(*):
1). El Coaching se centra en lo que la persona desea -su objetivo- y en como conseguirlo.
2). El Coaching le estimula a conocer sus valores y a vivirlos en el logro de sus objetivos.
3). El Coaching cuestiona las creencias limitadoras y refuerza las positivas mediante tareas que proporcionan feedback.

Atrévete! te invito a visualizar potenciar y alcanzar tus proyectos: Uno a uno... Personales, laborales, de emprendimiento, académicos, profesionales, comunitarios, sociales... ¡De Vida!. ¿Nos vemos por Skype?. Contácteme...

proyectosdevida.coaching@gmail.com
     
Instagram: ProyectoVidaCoach
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Mariana Nuñez V. 
Coach Profesional & PNL. (IAC/ ISCD)
MSc. Formulación y Evaluación de Proyectos.
Miembro de la CLC. 


miércoles, 2 de noviembre de 2016


QUÉBEC

Les villes, les cités…, ou n’importe quel petit village perdu,
sont comme les femmes
Généreuses, ouvertes… prêtes à recevoir !

Et j’y suis à Québec…
Et j’y reste
Elle me prend,
elle me retient !

Sa voluptuosité fait un demi pas en hiver…
pour me prevenir,
et un pas et demi au complet,
pour les seuls deux mois d’été !

C’est l’heure !
Je parviens à m’eloigner  un peu…
Et son doux parfum reste collé à ma peau
                                 Et pour toujours….                             
 ©Mariana Nuñez V.



lunes, 31 de octubre de 2016

TEATRO...


Boca abajo, inmóvil…
Tratando de atrapar el vuelo,
de cercarlo
Buscando palabras que rimen…
Palabras que sueñen

Me quedé sin salto…
Sin patines de cuerda
que se fueron al diablo,
No me puse la careta de música
De risa…
Ni me monté más
en aquellas ruidosas tablas…
Ni huelo el frío de los asientos,
de las bambalinas,
ni del aire encerrado…
tras bastidores
Ni me disfrazo de niño, de maestra…
de la madre...
del ¡hombre nuevo!

Se acabaron los aplausos
¡Se fue el sueño!
Abandoné el teatro…
27.06.82. Por Mariana Nuñez V. 


Festejo

Alumbrada y endulzada por las copas…
Olor a tasca escurriéndose entre la ropa,
cabello y piel...
¡Bulla, humo y tintineos para festejar!

Cualquier mediodía de almuerzo,
lleno de Banca y personal, que oye el pito de las doce…
¡Ternera en salsa y osobuco especial!
Lo del día…

Leandro Cantó-barriga, colocándose oportuno
para aceptar cualquier invitación,
porque tiene ¡ganas de pelear!

Y nosotros dos, ¡celebrando la firma!
Con aires de propietarios en préstamo…
Fuera stress y temores,
dejando pasar la prisa y la presión
Para sentarnos con ganas,
a saborear aquello que dice ser nuestro
con apellido y todo
Aunque chiquitico…
Pero de los dos.
¡Enhorabuena!

©Mariana Nuñez V. (En honor a un gran amigo Leandro Cantó) 26.08.93    

Tarde…


La tarde se aleja y
se devuelve gastada, repetida...
Lenguajes mudos encontrados
llenos de suspiros,
hambre y huecos

Parada en el mismo sitio

Situaciones similares
de instantes ajados

Con ganas de encontrarte...
en algún tiempo,
algún espacio

Siempre

¿Quieres hoy?

Tal vez

© Mariana Nuñez V.

Mil novecientos noventa y nueve

1999
Cuando
las chicharras de mi cabeza
anuncian su canto...
sólo queda dar cabida
a la lluvia, que anuncia el tiempo
para limpiar el alma

Se diluyen los grises y
¡estallan complejidades reprimidas!
Dejando salir a borbotones
heridas desconocidas y
querencias olvidadas...

Ingenuas caen
las fachadas conocidas

Deambulo por caminos paralelos y
sorprende de nuevo
el asombro...

¡Agradecida!
Brota y calienta el sol,
dentro...

Los sueños aún me hablan...         Por. Mariana Nuñez V


sábado, 10 de septiembre de 2016

ANIDANDO

                                             
Ella en espera prepara el nido. Escarbó el polvo y pasó la escoba formando ovillos de restos de cabello, papelillo, minúsculas partículas de todo lo que se acumula donde vives. Los desenredó del cepillo y, uno a uno, los fue echando en el tobo de la basura. Coleteó con varias enjuagadas. Pasó el plumero por cada mesa, silla y rincones para que relucieran. Caminó por el piso descalza y verificó que sus pies estuvieran limpios.
Respiro hondo… Se hizo manía, ese afán de asear cada rincón una y otra vez, pues se apoderó de ella. Se desnudó y corrió la cortina. Se metió en la ducha. Una ráfaga de agua fría le cubrió el rostro. Abrió la boca y absorbió las gotas del preciado líquido que le refrescó el cuerpo y la cara. Con el jabón frotó fuerte, muy fuerte, como intentando limpiarse hasta las profundidades de su ser. Quería purificar el alma. Le provocó, sin lastimarse, desprender la piel como si fuese papel contac para colocar una nueva, limpia, impecable.... Se cepilló los dientes, tanto, que rechinaron. Con conciencia los chirrió..., y se le calmó aquella sensación de incertidumbre… Al enjuagarse, algo de sangre tiñó el escupe.

La noche la sorprendió dormida, recostada sobre la carta en la mesa, con el rostro aún mojado en lágrimas.

Estaba sola. Ínfima en la ciudad de la Lumière. Él se esfumó... Se reconoció ahora en ese instinto materno, animal, ancestral, en el que las hembras con sumo cuidado preparan el “nido” para su prole antes de nacer. Recordó aquél, hecho con pedacitos de ramitas, hilos de tela, pelusa color marrón sucio y adornos multicolor, a punto de caer, colgando del árbol de mamón macho del jardín de su casa. Rememoró, la tenencia del nido en sus manitas de pequeña y descubrir dentro un huevito sin vida… Volvió a subirlo alto, entre las ramas, con ayuda del taburete que tomó prestado. La perfección con que la pajarita tordita lo había construido le asombró. Revocó el momento en que el canturreo de la pajarita, su ir y venir, alrededor de aquella cosita marrón que sería el hogar de su cría, despertaron su curiosidad… ¿Y él suyo? ¿Podría aquel instinto de protección más que...?

No imaginó que la hembra de la especie humana todavía albergara esos destellos de ese deseo. Lo creyó perdido… Quizás en la época de las cavernas era más fuerte, expedito. Alguna vez en alguna parte leyó que, quizás, las mujeres ya no poseían ese valioso deseo de protección. ─A lo largo de la humanidad condiciones maniatadas de una sociedad autocrática, machista lo cercenaron. ¿Es que acaso la capacidad de proteger y cobijar un hijo solo depende de nuestra historia emocional y afectiva, además de la educación que hemos recibido?─. Sin olvidar la sumisión, la represión sexual y la rigidez, que disminuyen ese maravilloso impulso intuitivo….  Sin embargo se encontró siendo un buen ejemplo de que aún, en este tiempo, este afloraba no importa el cómo, o el origen.

La  barriga empezó a crecer… y se descubrió en pleno disfrute de su estado. 
─Es lo más placentero y hermoso que puede vivir un ser humano. Se siente una combinación de paz, amor y felicidad infinita, que te acompaña a todas partes. Ella te protege y vas más ligerito... Una  barriga y luego tú. No importa más nada. Ella abre todas las puertas…, como si uno estuviera ¡santificada!. murmuró...

  ©Mariana Núñez V.                                                                                                       Diciembre 2015.